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¿Qué diferencia hay entre el oro amarillo, el oro rosa y el oro blanco?

¿Qué diferencia hay entre el oro amarillo, el oro rosa y el oro blanco?

Seguro que has visto en un montón de películas o de series las típicas "pepitas de oro" que buscan los mineros en el interior de las montañas o en los ríos que erosionan esas mismas montañas. Y seguro que sabes que esas "pepitas de oro" son de color amarillo. Entonces... ¿de dónde sale el "oro rosa" o el "oro blanco" que utilizamos en joyería?

Lo primero que hay que contar es que el oro y la plata puras existen en la naturaleza, pero no se utilizan en joyería porque son demasiado blandos y las joyas se dañarían con facilidad. Por eso, en joyería trabajamos con “plata de ley” y “oro de 18 quilates”.

La plata de ley o el oro de 18 quilates son aleaciones: mezclas de plata u oro con otros metales. ¿Y por qué hacemos aleaciones? Para que los metales resultantes sean más fuertes y resistentes, tanto para el trabajo en el taller como para lucirlos después como joyas. En el caso de la plata, te lo cuento con todo detalle en otro post: ¿Qué diferencia hay entre plata fina, plata de ley, plata esterlina, plata 925 y plata alemana? Y con el oro de 18 quilates sucede exactamente lo mismo y te lo cuento en mi post de ¿Qué es el oro de 18 quilates?

¿Qué es el oro amarillo?

Alianzas clásicas en oro amarillo
Alianzas clásicas en oro amarillo 18kt
: las típicas alianzas en oro amarillo de 18 quilates, con acabado personalizado. Pieza única

El oro puro es un metal precioso blando de color amarillo y su nombre viene del latín "aurum", que significa "brillante amanecer". Para mantener su color natural con la aleación que nos permite trabajarlo en joyería con la ley de 18kt (18 partes de oro puro de cada 24 partes de metal), lo mezclamos con plata y cobre. La mezcla, o "aleación" o "liga" habitual consiste en que en cada gramo de oro amarillo de 18kt hay 750 milésimas de oro puro, 125 milésimas de plata pura y 125 milésimas más de cobre electrolítico puro.

El oro amarillo de 18kt lleva 750 milésimas de oro puro, 125 milésimas de plata pura y 125 milésimas de cobre puro por gramo. De esta manera, mantenemos el amarillo natural del oro.

El oro puro es amarillo. La plata pura es blanca. El cobre puro es rojizo. Con la combinación susodicha se queda en un 75% amarillo + 12,5% blanco + 12,5% rojo. El resultado es el amarillo que estamos acostumbradas a ver en las joyas de "oro de 18 quilates".

Culturalmente, el oro amarillo se relaciona con el Sol, con Dios o con la energía activa de la Madre Naturaleza. Es el metal radiante de referencia para presumir de exclusividad y poderío, desde el antiguo Egipto a las culturas precolombinas de América Latina.

¿Qué es el oro rosa?

Anillo Atlante en oro rosa
Anillo Atlante en oro rosa 18kt
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¿Y cuál es el truco para convertir un metal amarillo como es el oro en un metal rosa? Muy fácil: añadimos más color rojo y menos color blanco. Es decir, mantenemos el oro puro al 75% (750 milésimas por gramo), que es lo que nos aporta la proporción de oro de 18 quilates. La diferencia es que en lugar de alearlo a la par con 12,5% (125 milésimas) de plata pura y otro 12,5% (125 milésimas) de cobre electrólitico puro, que resulta en oro amarillo, lo aleamos con una proporción mayor de cobre. De esa manera aumentamos el color rojo en la mezcla, y el metal resultante ofrece un color más enrojecido, que mezclado con el amarillo parece rosa, o quizás "pajizo".

El oro rosa de 18kt lleva 750 milésimas de oro puro, 50 milésimas de plata pura y 200 milésimas de cobre puro por gramo. Por eso el "oro rosa" no es de color amarillo, porque al añadirle más proporción de cobre lo enrojecemos.

Des del el punto de vista cultural y esotérico, la mayor proporción de cobre le aporta el color rosado, pero también las cualidades esotéricas del cobre:

  • El metal favorito de la diosa Venus, símbolo del amor y del erotismo. El cobre se relaciona con el planeta Venus y con la diosa del amor: Venus para los romanos, Afrodita para los griegos. Muchas culturas milenarias lo han convertido en el metal de referencia para el amor, lo afrodisíaco y el erotismo.
  • El metal mágico de alquimistas, brujos y druidas. El cobre se utiliza joyería desde la antiguedad. Además de su color rojizo y de brillo metálico, tiene la peculiaridad de que es un gran conductor de la electricidad o el calor. Además, está su oxidación, que produce un tinte verdoso sobre la piel o una pátina también verdosa sobre el propio cobre. Esas tres cualidades (el color rojizo metálico, la conductividad eléctrica y térmica y la oxidación verdosa) lo han relacionado desde tiempos antiguos con lo oculto, la magia y el esoterismo.

¿Qué es el oro blanco?

Anillo de compromiso en oro blanco 18kt
Anillo de compromiso en oro blanco 18kt
: oro blanco con baño de rodio, con una O mayúscula en oro rosa. Pieza única

¿Y cuál es el truco para convertir un metal amarillo como es el oro en un metal blanco?

Pues esta es la pregunta del millón.

El oro blanco es una invención muchísimo más reciente que consiste en hacer magia: convertir en blanco un metal de color amarillo combinando sólo 250 milésimas de cada mil. Más que magia, es alquimia. La aleación consiste en mantener el oro puro al 75% (750 milésimas por gramo), que es lo que nos aporta la proporción de oro de 18 quilates. La diferencia es que el 25% restante (250 milésimas por gramo) es metal de color blanco: plata, platino, paladio, níquel o manganeso.

El oro blanco de 18kt lleva 750 milésimas de oro puro, y 250 milésimas de otro metal de color blanco por gramo. Las aleaciones dependen de cada laboratorio, que pugnan por obtener la mejor liga: plata, platino, paladio, níquel o manganeso suelen ser los componentes habituales. Para evitar los reflejos amarillentos, realizamos un baño de rodio.

Por más blanco que sea el metal con el que aleamos el oro, al final tenemos un 75% de metal amarillo y un 25% de metal blanco, con lo que la aleación resultante mantiene un tono amarillento. Por eso es muy habitual que el oro blanco se trabaje con un acabado final de un baño de rodio.

El rodio es un metal con un color semejante al acero, pero mucho más noble, escaso, duradero y antialérgico. El problema es que con el tiempo el baño de rodio se desgasta, sobre todo con el roce y el uso de las joyas, dejando al descubierto el verdadero color del oro blanco: un metal con reflejos amarillos.

Por eso yo siempre cuento que las joyas son como un coche: salen del concesionario perfectas y relucientes, pero con el tiempo se desgastan y necesitan mantenimiento. De vez en cuando deben pasar por taller para una puesta a punto. Sobre todo en el caso del oro blanco, para rehacer el baño de rodio, y más aún si llevan piedras preciosas (no está de más revisar que estén bien aseguradas y no se haya desgasto el engarce).

En resumen...

En resumen, si te preguntas cómo se puede convertir el oro, que es amarillo en su estado natural, en rosa o en blanco, lo primero que tienes que tener en cuenta es que en joyería utilizamos aleaciones, para poder ofrecerte joyas duraderas, y eso significa combinar el oro puro con otros metales. Según la ley española, el oro de 18kt consiste en combinar un 75% por ciento de oro puro con otros metales, o "ligas", al 25%. En función del color de esos otros metales, ese 25% nos permite mantener el amarillo natural del oro, o bien darle un color más rojizo (y convertirlo en oro rosa) o bien darle un color más blanquecino (y convertirlo en oro blanco, con la ayuda de un baño de rodio).

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